Gurdjieff Quotes

G. I. Gurdjieff

Consideración, Interior y Exterior (Considering, Internal and External)

 

Consideración, Interior y Exterior

[G.I. Gurdjieff citado por P.D. Ouspensky]

"Después de haber estudiado la identificación en general, hay que prestar atención a uno de sus aspectos particulares: la identificación con las personas que toma la forma de la «consideración».

"Hay varias clases de consideración.

"En la mayoría de los casos un hombre se identifica con lo que piensan los demás de él, con la forma en que lo tratan, con la actitud que tienen hacia él. Un hombre piensa siempre que los demás no lo aprecian lo suficiente, que no son suficientemente corteses o atentos. Todo esto lo atormenta, lo preocupa, lo vuelve receloso y hace que desperdicie una cantidad enorme de energía en conjeturas o en suposiciones; de esta manera desarrolla en él una actitud desconfiada y hostil respecto a los demás. Cómo lo han mirado, lo que se piensa de él, lo que se dice de él, todo esto toma una importancia enorme a sus ojos.

"Y no solo «considera» a las personas sino también a la sociedad y a las condiciones históricas. Todo lo que a tal hombre le desagrada le parece injusto, ilegítimo, falso e ilógico. Siempre el punto de partida de su juicio es que las cosas pueden y deben ser cambiadas. La «injusticia» es una de las palabras que sirven a menudo de máscara para la «consideración». Cuando un hombre se convence de que lo que lo subleva es una «injusticia», el dejar de considerar equivaldría para él a «reconciliarse con la injusticia».

"Hay personas capaces no sólo de «considerar» la injusticia o el poco caso que se les hace, sino de «considerar» aun el estado del tiempo. Esto parece ridículo, pero es un hecho: la gente es capaz de considerar el clima, el calor, el frío, la nieve, la lluvia; pueden enojarse e indignarse contra el mal tiempo. El hombre toma todo de una manera personal, como si todo en el mundo hubiese sido dispuesto especialmente para complacerlo o por el contrario para causarle desagrado y fastidio.

"Todo esto no es sino una forma de «identificación» y se podrían citar muchas otras formas. Este tipo de consideración se basa enteramente en las «exigencias». El hombre en su fuero interno «exige» que todo el mundo lo tome por alguien notable, a quien cada cual debería constantemente mostrar respeto, estima y admiración por su inteligencia, su belleza, su habilidad, su sentido del humor, su presencia de ánimo, su originalidad y todas sus otras cualidades.

Esta «exigencias» se basan a su vez en la noción completamente fantástica que la gente tiene de si misma, lo que sucede muy a menudo aun con personas de apariencia muy modesta. En cuanto a los escritores, actores, músicos, artistas y políticos, son casi sin excepción unos enfermos. ¿Y de qué sufren? Ante todo de una extraordinaria opinión de sí mismos, luego de exigencias y finalmente de «consideración», es decir de una predisposicion para ofenderse por la menor falta de comprensión o de apreciación.

"Hay todavía otra forma de «consideración» que puede quitarle al hombre una gran parte de su energía. Tiene como punto de partida la actitud que consiste en creer que no considera lo suficiente a otra persona y que ésta se ofenda por esto. Comienza a decirse que quizá él no piensa lo suficiente en esta otra persona, que no le presta suficiente atención y que no le da un lugar suficientemente grande. Todo esto no es sino debilidad. Los hombres se tienen miedo unos a otros. Y esto puede llegar muy lejos. He visto estos casos muy a menudo. Un hombre puede llegar de esta manera a perder el equilibrio, si alguna vez lo tuvo, y conducirse de manera completamente insensata. Se molesta contra sí mismo, y siente cuan estúpido es, pero no se puede detener, porque en este caso, de lo que se trata es precisamente de «no considerar».

"Otro ejemplo, quizá peor aún, es el del hombre que considera que según él «debería» hacer algo, mientras en realidad no tiene absolutamente nada que hacer. «Deber» y «no deber» es un problema difícil: es difícil comprender cuándo un hombre realmente «debe» y cuándo «no debe». Esta cuestión no se puede abordar sino desde el punto de vista de la «meta». Cuando un hombre tiene una meta, debe hacer exclusivamente lo que le permita acercarse, y nada que pueda alejarlo de ella.

"Como ya lo he dicho, las personas se imaginan a menudo que si comienzan a combatir la «consideración» en sí mismas, perderían su sinceridad y tienen miedo porque piensan que en este caso perderán algo, una parte de sí mismas. Aquí se produce el mismo fenómeno que en las tentativas de lucha contra la expresión de las emociones desagradables. La única diferencia es que en este último caso el hombre lucha contra la expresión «exterior» de sus emociones y en el otro, contra la manifestación «interior» de emociones que quizás sean las mismas.

"Por supuesto este miedo de perder su sinceridad es un engaño, una de esas fórmulas engañosas en que descansa la debilidad humana. El hombre no puede impedir el identificarse ni el «considerar interiormente», no puede impedir el expresar sus emociones desagradables, por la sola razón de que es débil. La identificación, la consideración, la expresión de emociones desagradables son manifestaciones de su debilidad, de su impotencia, de su incapacidad de dominarse. Pero como no quiere confesarse esta debilidad, la llama «sinceridad» u «honradez», y se dice a sí mismo que no desea luchar contra su sinceridad, cuando de hecho es incapaz de luchar contra sus debilidades.

"La sinceridad, la honradez, son en realidad algo totalmente diferente. Lo que por lo general se llama «sinceridad» es simplemente un rehusar a refrenarse. En lo más profundo de sí mismo todo hombre lo sabe bien. De manera que cada vez que pretende no perder su sinceridad, se miente a sí mismo.

"He hablado hasta ahora de la consideración interior. Seria posible dar muchos otros ejemplos. Pero les toca a ustedes el hacerlo, quiero decir que a ustedes les toca buscar estos ejemplos, en sus observaciones sobre ustedes mismos y sobre los otros."

La Consideración Exterior

"Lo contrario de la consideración interior —la consideración exterior— constituye en parte un medio de lucha contra ella. La consideración exterior se basa en una especie de relación con la gente que es totalmente diferente de la consideración interior. Es una adaptación a la gente, a su comprensión y a sus exigencias. Al considerar exteriormente, un hombre realiza todo lo necesario para hacerse la vida más fácil a sí mismo y a los demás. La consideración exterior necesita un conocimiento de los hombres, una comprensión de sus gustos, de sus hábitos y de sus prejuicios.

"Al mismo tiempo, la consideración exterior requiere un gran poder sobre si mismo, un gran dominio de sí. Sucede muy a menudo que un hombre desea sinceramente expresar o mostrar a alguien de una u otra manera lo que realmente piensa de él o lo que siente respecto a él. Si es débil, cede naturalmente a su deseo, tras lo cual se justifica diciendo que no quería mentir, que no quería fingir, que quería ser sincero. Luego, se convence a sí mismo de que la culpa era del otro. Quería realmente considerarlo y aun estaba dispuesto a ceder, no quería disputas, etc... Pero el otro rehusó considerarlo, así que no había nada que hacer con él.

"Sucede a menudo que un hombre comienza con una bendición y termina con una injuria. Decide no considerar a los demás y después los censura por no considerarlo a él. Este ejemplo muestra cómo la consideración exterior degenera en consideración interior. Pero si un hombre se recuerda realmente a sí mismo, comprende que el otro es tan máquina como él. Entonces se pondrá en el lugar del otro. Al hacerlo, llegará a ser realmente capaz de comprender lo que el otro piensa y siente. Si se puede comportar así, su trabajo se vuelve mucho mas fácil para el. Pero si se acerca a un hombre con sus propias exigencias, no obtendrá sino una nueva consideración interior.

"Es muy importante en el trabajo una justa consideración exterior. A menudo sucede que hombres que comprenden muy bien la necesidad de la consideración exterior en la vida, no comprenden esta necesidad en el trabajo; deciden que justamente porque trabajan sobre sí mismos, tienen el derecho de no considerar. Mientras que en realidad, en el trabajo, es decir para que éste sea eficaz, es necesario diez veces más consideración exterior que en la vida corriente, porque solamente la consideración exterior del alumno puede mostrar su valoración y su comprensión del trabajo; en efecto, los resultados del trabajo son siempre proporcionales a la valoración y a la comprensión que se tiene de él. Recuerden que el trabajo no puede comenzar y proseguir en un nivel más bajo que el del «hombre de la calle», [obyvatel] [1] es decir, en un nivel inferior al de la vida ordinaria. Es un principio de los más importantes, que es olvidado muy fácilmente. Pero hablaremos de esto más tarde."

1. «hombre de la calle» [en inglés: "The good householder" o Cabeza de Familia] Para la explicación de obyvatel, vea en esta pagina: Obyvatel (español-inglés).htm

[ fin ]

Fuente: G.I. Gurdjieff citado por P.D. Ouspensky, Fragmentos de Una Ensenanza Desconocida, capitulo 8, paginas 120-122 de pdf aqui: https://selfdefinition.org/gurdjieff/

top of page

 

Considering, Internal and External

[G.I. Gurdjieff as quoted by P.D. Ouspensky]

"After general forms of identification attention must be given to a particular form of identifying, namely identifying with people, which takes the form of 'considering' them.

"There are several different kinds of 'considering.'

"On the most prevalent occasions a man is identified with what others think about him, how they treat him, what attitude they show towards him. He always thinks that people do not value him enough, are not sufficiently polite and courteous. All this torments him, makes him think and suspect and lose an immense amount of energy on guesswork, on suppositions, develops in him a distrustful and hostile attitude towards people. How somebody looked at him, what somebody thought of him, what somebody said of him—all this acquires for him an immense significance.

"And he 'considers' not only separate persons but society and historically constituted conditions. Everything that displeases such a man seems to him to be unjust, illegal, wrong, and illogical. And the point of departure for his judgment is always that these things can and should be changed. 'Injustice' is one of the words in which very often considering hides itself. When a man has convinced himself that he is indignant with some injustice, then for him to stop considering would mean 'reconciling himself to injustice.'

"There are people who are able to consider not only injustice or the failure of others to value them enough but who are able to consider for example the weather. This seems ridiculous but it is a fact. People are able to consider climate, heat, cold, snow, rain; they can be irritated by the weather, be indignant and angry with it. A man can take everything in such a personal way as though everything in the world had been specially arranged in order to give him pleasure or on the contrary to cause him inconvenience or unpleasantness.

"All this and much else besides is merely a form of identification. Such considering is wholly based upon 'requirements.' A man inwardly 'requires' that everyone should see what a remarkable man he is and that they should constantly give expression to their respect, esteem, and admiration for him, for his intellect, his beauty, his cleverness, his wit, his presence of mind, his originality, and all his other qualities.

Requirements in their turn are based on a completely fantastic notion about themselves such as very often occurs with people of very modest appearance. Various writers, actors, musicians, artists, and politicians, for instance, are almost without exception sick people. And what are they suffering from? First of all from an extraordinary' opinion of themselves, then from requirements, and then from considering, that is, being ready and prepared beforehand to take offense at lack of understanding and lack of appreciation.

"There is still another form of considering which can take a great deal of energy from a man. This form starts with a man beginning to think that he is not considering another person enough, that this other person is offended with him for not considering him sufficiently. And he begins to think himself that perhaps he does not think enough about this other, does not pay him enough attention, does not give way to him enough. All this is simply weakness. People are afraid of one another. But this can lead very far. I have seen many such cases. In this way a man can finally lose his balance, if at any time he had any, and begin to perform entirely senseless actions. He gets angry with himself and feels that it is stupid, and he cannot stop, whereas in such cases the whole point is precisely 'not to consider.'

"It is the same case, only perhaps worse, when a man considers that in his opinion he 'ought' to do something when as a matter of fact he ought not to do so at all. 'Ought' and 'ought not' is also a difficult subject, that is, difficult to understand when a man really 'ought' and when he 'ought not.' This can be approached only from the point of view of 'aim.' When a man has an aim he 'ought' to do only what leads towards his aim and he 'ought not' to do anything that hinders him from going towards his aim.

"As I have already said, people very often think that if they begin to struggle with considering within themselves it will make them 'insincere' and they are afraid of this because they think that in this event they will be losing something, losing a part of themselves. In this case the same thing takes place as in attempts to struggle against the outward expression of unpleasant emotions. The sole difference is that in one case a man struggles with the outward expression of emotions and in the other case with an inner manifestation of perhaps the same emotions.

"This fear of losing sincerity is of course self-deception, one of those formulas of lying upon which human weaknesses are based. Man cannot help identifying and considering inwardly and he cannot help expressing his unpleasant emotions, simply because he is weak. Identifying, considering, the expressing of unpleasant emotions, are manifestations of his weakness, his impotence, his inability to control himself. But not wishing to acknowledge this weakness to himself, he calls it 'sincerity' or 'honesty' and he tells himself that he does not want to struggle against sincerity, whereas in fact he is unable to struggle against his weaknesses.

"Sincerity and honesty are in reality something quite different. What a man calls 'sincerity' in this case is in reality simply being unwilling to restrain himself. And deep down inside him a man is aware of this. But he lies to himself when he says that he does not want to lose sincerity.

"So far I have spoken of internal considering. It would be possible to bring forward many more examples. But you must do this yourselves, that is, you must seek these examples in your observations of yourselves and of others."

External Considering

"The opposite of internal considering and what is in part a means of fighting against it is external considering. External considering is based upon an entirely different relationship towards people than internal considering. It is adaptation towards people, to their understanding, to their requirements. By considering externally a man does that which makes life easy for other people and for himself. External considering requires a knowledge of men, an understanding of their tastes, habits, and prejudices.

"At the same time external considering requires a great power over oneself, a great control over oneself. Very often a man desires sincerely to express or somehow or other show to another man what he really thinks of him or feels about him. And if he is a weak man he will of course give way to this desire and afterwards justify himself and say that he did not want to lie, did not want to pretend, he wanted to be sincere. Then he convinces himself that it was the other man's fault. He really wanted to consider him, even to give way to him, not to quarrel, and so on. But the other man did not at all want to consider him so that nothing could be done with him.

"It very often happens that a man begins with a blessing and ends with a curse. He begins by deciding not to consider and afterwards blames other people for not considering him. This is an example of how external considering passes into internal considering. But if a man really remembers himself he understands that another man is a machine just as he is himself. And then he will enter into his position, he will put himself in his place, and he will be really able to understand and feel what another man thinks and feels. If he can do this, his work becomes easier for him. But if he approaches a man with his own requirements nothing except new internal considering can ever be obtained from it.

"Right external considering is very important in the work. It often happens that people who understand very well the necessity of external considering in life do not understand the necessity of external considering in the work; they decide that just because they are in the work they have the right not to consider. Whereas in reality, in the work, that is, for a man's own successful work, ten times more external considering is necessary than in life, because only external considering on his part shows his valuation of the work and his understanding of the work; and success in the work is always proportional to the valuation and understanding of it.

Remember that work cannot begin and cannot proceed on a level lower than that of the obyvatel, [1] that is, on a level lower than ordinary life. This is a very important principle which, for some reason or other, is very easily forgotten. But we will speak about this separately afterwards."

1. Or Householder. For the definition of obyvatel, see chapter 17, page 369-372, reproduced here: Obyvatel (Spanish-English).htm]

[ end ]

Source: George I. Gurdjieff as quoted by P.D. Ouspensky, In Search of the Miraculous: Fragments of an Unknown Teaching, chapter 8, pages 158-161 of pdf here: https://selfdefinition.org/gurdjieff/

top of page