La Voz del Silenco

H. P. Blavatsky

(1831-1891)

H. P. Blavatsky

Fragmento I La Voz del Silenco

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Texto

Estas instrucciones son para aquellos que desconocen los peligros de los IDDHI inferiores. (1)

Aquel que quiere oír la voz de Nada, (2) "el Sonido Insonoro" y comprenderla, debe aprender la naturaleza de Dháraná. (3)

El discípulo, al hacerse indiferente a los objetos de percepción, debe buscar el rajah de los sentidos, el Productor del Pensamiento, aquel que despierta la ilusión.

La Mente es la gran Asesina de lo Real.

Que el Discípulo mate a la Asesina.

Ya que:

Cuando su forma le parezca irreal, como al despertar acontece con todas las formas que ve en los sueños;

Cuando haya cesado de oír los numerosos sonidos, podrá discernir al UNO -el sonido interno que mata al externo.

Sólo entonces y no antes, abandonará la región de Asat, lo falso, para llegar al reino de Sat, lo verdadero.

Antes que el alma pueda ver, hay que alcanzar la Armonía interna y los ojos carnales deben volverse ciegos a toda ilusión.

Antes que el Alma pueda oír, la imagen (el ser humano), debe estar sorda a los rugidos y a los susurros, a los bramidos de los elefantes furiosos y al zumbido plateado de la luciérnaga áurea.

Antes que el alma pueda comprender y recordar, debe haberse unido al Hablante Silencioso; así como la forma sobre la cual se plasma la arcilla, al principio está unida a la mente del alfarero.

Entonces el alma oirá y recordará. Entonces: al oído interno le hablará: -

LA VOZ DEL SILENCIO

Diciéndole:

Si tu alma sonríe mientras se baña en la Luz del Sol de tu Vida; si tu alma canta dentro de su crisálida de carne y materia; si solloza dentro de su castillo de ilusión; si lucha por cortar el hilo plateado que la ata a su MAESTRO; (4) sabe, Oh Discípulo, que tu Alma es de la tierra.

Cuando tu alma a punto de brotar (5) presta oído al tumulto del Mundo; cuando responde a la voz rugiente de la gran ilusión; (6) cuando temerosa ante las lágrimas ardientes de dolor y ensordecida por los gritos de aflicción, se retira, como la tortuga tímida, dentro de la concha del EGOISMO, sabe, Oh Discípulo, que tu Alma es un santuario indigno de su "Dios" Silencioso.

Cuando ya fortalecida, tu Alma se desliza de su refugio seguro e irrumpiendo libre de su santuario protector, extiende su hilo plateado, lanzándose adelante: cuando, al ver su imagen en las olas del Espacio, susurra: "Esta soy yo"—declara, Oh discípulo, que tu alma está atrapada en las redes de la ilusión. (7)

Esta Tierra, Discípulo, es el Vestíbulo del Dolor, donde, a lo largo del Sendero de duras pruebas, se extienden trampas para capturar a tu EGO por medio de la ilusión llamada la "Gran Herejía". (8)

Esta tierra, Oh Discípulo ignorante, es sólo la entrada desconsoladora que conduce al crepúsculo que antecede al valle de luz verdadera—esa luz que ningún viento puede apagar, esa luz que arde sin mecha ni combustible.

La Gran Ley dice: "Para convertirte en el CONOCEDOR de TODO YO, (9) debes, primero, ser el conocedor del YO." Para alcanzar el conocimiento de este YO, debes abandonar el Yo al No-Yo, el Ser al No-Ser; y entonces podrás descansar entre las alas de la GRAN AVE. !Ay¡ Dulce es el reposo entre las alas de lo que no nace, ni muere, sino que es el AUM (10) a través de las eras eternas. (11)

Monta el Ave de la Vida, si quieres saber. (12)

Abandona tu vida si quieres vivir. (13)

Tres Vestíbulos, Oh peregrino exhausto, conducen al final de las pruebas. Tres Vestíbulos, oh conquistador de Mara, te llevarán por tres estados (14) al cuarto (15) y de allí a los siete mundos, (16) los mundos del Reposo Eterno.

Si quieres oír sus nombres, escucha y recuerda.

El nombre del primer Vestíbulo es IGNORANCIA -Avidya.

Es el Vestíbulo en el cual viste la luz, en el cual vives y morirás. (17)

El nombre del segundo es Vestíbulo del Aprendizaje. * Allí tu Alma encontrará las flores de vida, pero debajo de cada una de ellas, una serpiente enroscada. (18)

[* El Vestíbulo del Aprendizaje del Periodo de Prueba.]

El nombre del tercer Vestíbulo es Sabiduría, más allá del cual se extienden las aguas sin orillas de AKSHARA, la Fuente indestructible de Omnisciencia. (19)

Si quieres cruzar el primer Vestíbulo indemne, que tu mente no confunda los fuegos de concupiscencia que arden allí, por la Luz del Sol de la vida.

Si quieres cruzar el segundo indemne, no te detengas a inhalar la fragancia estupefaciente de sus retoños. Si libre quieres estar de las cadenas Kármicas, no busques a tu Gurú en estas regiones Mayávicas.

Los SABIOS no se entretienen en los terrenos de placer de los sentidos.

Los SABIOS no prestan atención a las dulces voces de la ilusión.

Busca a quien te ha de dar nacimiento (20) en el Vestíbulo de la Sabiduría, el Vestíbulo que yace más allá, donde todas las sombras son desconocidas y la luz de la verdad arde con gloria inmarcesible.

Lo increado vive en ti, Discípulo, así como vive en ese Vestíbulo. Si quieres alcanzarlo y fundir los dos en uno, debes despojarte de tus vestiduras oscuras de la ilusión. Acalla la voz de la carne, no permitas que ninguna imagen sensorial se interponga entre su luz y la tuya, para que las dos se hagan una. Al haber aprendido tu Agnyana, (21) huye del Vestíbulo del Aprendizaje. Este Vestíbulo es peligroso en su pérfida belleza, es necesario sólo para tu prueba. Cuidado, Lanoo, no vaya a ser que, encandilada por la luminosidad ilusoria, tu Alma permanezca allí, atrapada en la luz engañosa de tal vestíbulo.

Esta luz brilla de la joya del Gran Engañador, (Mara). (22) Hechiza los sentidos, obnubila la mente y deja al incauto como náufrago abandonado.

La polilla, atraída por la llama brillante de tu lámpara nocturna, es destinada a morir en el aceite viscoso. El Alma incauta, que no logra dominar al demonio burlón de la ilusión, volverá a la tierra esclava de Mara.

Observa las Huestes de Almas. Mira como aletean sobre el proceloso mar de la vida humana y, exhaustas, sangrientas y depauperadas, caen una tras la otra en las olas encrespadas. Azotadas por los vientos crueles y arrastradas por el ventarrón, van a la deriva en los regolfos, desapareciendo en el primer gran vórtice.

Si a través del Valle de la Sabiduría, quieres alcanzar el Valle de la Beatitud, Discípulo, cierra herméticamente tus sentidos contra la terrible herejía de separatividad, que te aparta de los demás.

No permitas que tu "nacido del Cielo", sumido en el mar de Maya, se aleje de la Progenitora Universal (ALMA); mas deja que el poder ígneo se retire en la cámara más interna, la cámara del Corazón (23) y la residencia de la Madre del Mundo. (24)

Entonces: del corazón, ese Poder se elevará a la sexta región, la intermedia, el lugar entre tus ojos, cuando se convierte en el aliento del ALMA-UNA, la voz que todo lo llena, la voz de tu Maestro.

Sólo entonces puedes convertirte en "Paseante del Cielo" (25) que se desliza a lo largo de los vientos sobre las olas y cuyo pie no toca las aguas.

Antes de que sitúes tu pie en el peldaño superior de la escalera, la de los sonidos místicos, debes oír la voz de tu DIOS * interno de siete modos.

[* El SER Superior. ]

El primero es como la voz melodiosa del ruiseñor, entonando un canto de despedida a su compañera.

El segundo sobreviene como el sonido de un címbalo plateado de los Dhyanis, despertando las centelleantes estrellas.

El siguiente es parecido al lamento melodioso del espíritu del océano aprisionado en su concha.

Este es seguido por el canto de la Vina. (26)

El quinto vibra en tu oído, como el sonido de la flauta de bambú vibra en tu oído.

Luego se transforma en un estruendo de trompeta.

El último vibra como el sordo retumbar de una nube tempestuosa.

El séptimo absorbe a todos los demás. Mueren y nunca más se les vuelve a oír.

Cuando los seis (27) han sido muertos y colocados a los pies del Maestro, entonces el discípulo se sumerge en el UNO, (28) se convierte en este UNO y vive dentro de éste.

Antes de entrar en ese sendero, debes destruir tu cuerpo lunar, (29) purificar tu cuerpo mental (30) y hacer tu corazón prístino.

Las aguas puras, claras y cristalinas de la vida eterna no pueden mezclarse con los torrentes fangosos del tempestuoso monzón.

La gota de rocío celestial que brilla al primer rayo de sol matutino en el seno del loto, cuando cae en la tierra se convierte en arcilla; observa: ahora la perla se ha vuelto en un fragmento de fango.

Lucha con tus pensamientos impuros antes de que te subyuguen. Usalos como ellos quieren usarte; ya que, si les permites vivir, arraigarse y crecer, sabe bien que te conquistarán y matarán. Cuidado, Discípulo, no dejes que ni la sombra de ellos se te acerque. Esta crecerá en tamaño y poder; y luego, esta cosa oscura, absorberá tu ser, antes de que te hayas percatado de la presencia del vil monstruo negro.

Antes que el "Poder místico" * (31) pueda convertirte en un dios, Lanoo, debes haber obtenido la facultad de deshacerte de la forma lunar a voluntad.

[ * Kundalini, el "Poder Serpentino" del fuego místico.]

El Ser de materia y el SER del Espíritu nunca pueden encontrarse. Uno de los dos debe desaparecer, no hay lugar para ambos.

Antes de que la mente de tu Alma pueda comprender, hay que aplastar el retoño de la personalidad, destruyendo el gusano de los sentidos para que nunca vuelva a renacer.

No puedes recorrer el Sendero, antes de que te hayas convertido en el Sendero mismo. (32)

Deja que tu Alma preste oído a todo grito de dolor, así como el loto entrega su corazón para absorber el sol matutino.

No permitas que el Sol ardiente seque ni una lágrima de dolor, antes de que la hayas enjugado del ojo de quien sufre.

Deja que cada ardiente lágrima humana caiga en tu corazón, permaneciendo allí sin removerla, hasta que el dolor que la causó haya desaparecido.

Estas lágrimas, Oh tú de corazón misericordioso, son los arroyos que riegan los campos de caridad inmortal. Este es el suelo sobre el cual crece la flor de media noche de Buddha, (33) más difícil de encontrar y más rara de ver que la flor del árbol Vogay. Es la semilla que libera del renacimiento. Aísla al Arhat de la lucha y de la concupiscencia, lo conduce a través de los campos del Ser a la paz y beatitud conocidas sólo en la tierra del Silencio y del No-Ser.

Mata el deseo; pero si lo matas, ten cuidado que no vuelva a renacer de entre los muertos.

Mata el amor a la vida; pero si matas a tanha, (34) que no sea por sed de vida eterna; sino para remplazar lo fugaz con lo perdurable.

No desees nada. No te irrites contra el Karma ni contra las leyes inmutables de la Naturaleza. Sólo lucha contra lo personal, lo transitorio, lo evanescente y lo perecedero.

Ayuda a la Naturaleza y trabaja con ella y te considerará como uno de sus creadores, obedeciéndote.

Ante ti abrirá, de par en par, las puertas de los aposentos secretos, poniéndote a la vista los tesoros escondidos en las anfractuosidades de su seno puro y virginal. Incontaminada por la mano de la materia, ella muestra sus tesoros sólo al ojo del Espíritu—el ojo que nunca se cierra, el ojo para el cual no hay velo en todos sus reinos.

Luego te mostrará los medios y el camino, la primera puerta, la segunda y la tercera, hasta la séptima. Y luego la meta—más allá de la cual yacen, embebidas en la luz del sol del Espíritu, glorias indecibles e invisibles a todos, salvo al ojo del Alma.

Hay sólo un camino hacia el Sendero y sólo alcanzando su fin se oye la "Voz del Silencio." La escala a lo largo de la cual el candidato asciende, consta de peldaños de sufrimiento y dolor; sólo la voz de la virtud puede acallarlos. Ay de ti, Discípulo, si no has dejado un solo vicio atrás; porque la escala se derrumbará, haciéndote caer. Su base estriba en el fango profundo de tus pecados y limitaciones; y antes de que puedas tratar de surcar este amplio abismo de materia, debes lavar tus pies en las Aguas de la Renunciación. Cuidado con situar un pie sucio en el peldaño más bajo de la escalera. Ay de aquel que se atreve a ensuciar un solo peldaño con los pies cenagosos. El fango sucio y viscoso se secará, se condensará y pegará sus pies en el lugar mismo y, al igual que una ave atrapada en la liga del cazador astuto, todo su progreso ulterior será obstruido. Sus vicios tomarán forma, arrastrándole hacia abajo. Sus pecados levantarán sus voces como la risa y el plañido del chacal después del ocaso del sol; sus pensamientos se convertirán en un ejército y se lo llevarán como un esclavo cautivo.

Mata tus deseos, Lanoo, vuelve tus vicios impotentes, antes de dar el primer paso en el viaje solemne.

Estrangula tus pecados y enmudécelos para siempre, antes de que levantes un pie para encaramarte en la escalera.

Acalla tus pensamientos y fija toda tu atención en tu Maestro que aun no ves, sin embargo sientes.

Funde en uno tus sentidos, si quieres protegerte del enemigo. Sólo por medio de este sentido, que yace oculto en la concavidad de tu cerebro, puede ser develado, a los ojos empañados de tu Alma, el sendero cuesta arriba que conduce a tu Maestro.

El camino que te espera es extenuante y largo, Oh Discípulo. Un solo pensamiento acerca del pasado que has dejado atrás, te arrastrará abajo y deberás volver a empezar la escalada.

Mata en ti toda memoria de las experiencias pasadas. No vuelvas la mirada hacia atrás o estarás perdido.

No creas que la concupiscencia puede ser eliminada gratificándola y saciándola; ya que ésta es una abominación inspirada por Mara. Al alimentar el vicio, éste se expande y fortalece, como el gusano que se nutre del corazón del retoño.

La rosa debe volver a ser el retoño de su tallo padre, antes de que el parásito haya consumido su corazón y bebido su savia vital.

El árbol áureo emite sus retoños preciosos antes de que la tormenta haya maleado su tronco.

El discípulo debe reobtener el estado de infancia que ha perdido, antes que el primer sonido pueda vibrar en su oído.

La luz del Maestro UNO, la luz una inextinguible y dorada del Espíritu, irradia sus rayos resplandecientes sobre el discípulo desde el principio. Sus rayos penetran las nubes densas y oscuras de la materia.

Aquí y allá, estos rayos la iluminan, así como las chispas del sol iluminan la tierra a través de la vegetación tupida de la jungla. Sin embargo, Oh Discípulo, si la carne no es pasiva, la cabeza tranquila y el alma tan firme y pura como el diamante flamígero, la luminosidad no alcanzará el aposento, (23a) su luz solar no calentará el corazón, ni siquiera los sonidos místicos de las cumbres Akásicas (35) alcanzarán el oído, por entusiasta que sea en el estadio inicial.

A menos que puedas oír, no podrás ver.

A menos que veas, no podrás oír. Oír y ver, éste es el segundo estadio.

. . . . . . . . . . .

Cuando el discípulo ve y oye; y cuando huele y gusta con los ojos y los oídos cerrados, con la boca y los orificios nasales tapados; cuando los cuatro sentidos se unen y están preparados a pasar al quinto, al del tacto interno—entonces él ha pasado al cuarto estadio.

En el quinto, Oh matador de tus pensamientos, todos estos deben ser destruidos sin que vuelvan a renacer. (36)

Retira tu mente de todos los objetos y visiones externos. Retira las imágenes internas para que no proyecten una sombra oscura en la luz de tu Alma.

Ahora estás en DHARANA, (37) el sexto estadio.

Cuando hayas pasado al séptimo, Oh afortunado, ya no percibirás el tres sagrado (38) porque te habrás convertido en este tres. Tú mismo y la mente, como gemelos en una línea, como la estrella que es tu meta, arde arriba. (39) Los tres que residen en la gloria y en la bienaventuranza inefables, ahora han perdido sus nombres en el mundo de Maya. Se han convertido en una estrella, el fuego que arde, pero no quema, ese fuego que es el Upadhi (40) de la Llama.

Y esto, Oh Yogui exitoso, es lo que los seres humanos llaman Dhyana, (41) el justo precursor de Samadhi. (42)

Y ahora tu Ser está perdido en el SER; tú mismo en TI MISMO, fundido en ESE SER del cual irradiaste primero.

¿Dónde está tu individualidad, Lanoo? ¿Dónde el Lanoo mismo? Es la chispa perdida en el fuego, la gota en el océano, el Rayo siempre presente se convierte en el todo y en la brillantez eterna.

Ahora, Lanoo, eres el artífice y el testigo, el radiador y la radiación, la Luz en el Sonido y el Sonido en la Luz.

Estás familiarizado con los cinco obstáculos, Oh bendito. Eres su conquistador, el Maestro del sexto, el que entrega los cuatro modos de Verdad. (43) La luz que se proyecta sobre ellos, brilla de ti, Oh tú que eras discípulo pero ahora eres Maestro.

En lo referente a estos modos de Verdad:

¿Acaso no has pasado por el conocimiento de toda miseria—la primera Verdad?

¿No has conquistado al Rey de los Maras en Tsi, el portal de la asamblea—la segunda verdad? (44)

¿No has destruido el pecado en el tercer portal, alcanzando la tercera verdad?

¿No has entrado en el Tao, "el Sendero" que conduce al conocimiento—la cuarta Verdad? (45)

Ahora reposa bajo del árbol Bodhi, que es la perfección de todo conocimiento; sabe que eres el Maestro de SAMADHI, el estado de visión infalible.

¡Observa! Te has convertido en la luz, te has convertido en el Sonido, eres tu Maestro y tu Dios. Eres TU MISMO, el objeto de tu búsqueda, la VOZ sin interrupción que reverbera en las eternidades, incambiable, sin pecado, los siete sonidos en uno, la

VOZ DEL SILENCIO

Om Tat Sat

 



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Glosario de la Primera Parte – La Voz del Silencio.

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  • Nota (1)

    El término pali: Iddhi, es sinónimo de Siddhis en sánscrito o facultades psíquicas, los poderes anormales en el ser humano. Hay dos clases de Siddhis. Un grupo, incluye las energías inferiores, burdas, psíquicas y mentales; y el otro requiere el entrenamiento más elevado de los poderes espirituales. En el "Shrimad Bhagavat" Krishna dice:

    "Aquél que se dedica a la práctica yoga, ha sometido sus sentidos y ha concentrado su mente en mí (Krishna), es un yogi al cual todos los Siddhis están dispuestos a servirle."

  • Nota (2)

    La "Voz Insonora" o la "Voz del Silencio". Literalmente hablando, quizá pueda interpretarse como: "la Voz en el Sonido Espiritual", como Nada es el equivalente sánscrito del término Sen-sar.

  • Nota (3)   volver a nota 37 abajo

    Dhárána, es la concentración intensa y perfecta de la mente sobre un sólo objeto interno, acompañada por la abstracción completa de todo lo que pertenece al Universo externo o al mundo de los sentidos.

  • Nota (4)

    "Gran Maestro" es el término usado por los lanoos o chelas para indicar el "Yo Superior." Equivale a Avalókiteswara y es lo mismo que Adi-Budha de los Ocultistas buddhistas, es ATMAN, el "Yo" (el Yo Superior) de los brahmines y el CHRISTOS de los gnósticos antiguos.

  • Nota (5)

    En este caso, Alma se emplea para el Ego Humano o Manas, eso que, en nuestra división Oculta Septenaria se llama: "Alma Humana" (véase "La Doctrina Secreta") para distinguirlo del Alma Espiritual y Animal.

  • Nota (6)

    Maha Maya: "Gran Ilusión", el Universo objetivo.

  • Nota (7)

    Sakkáyaditthi: "ilusión" de la personalidad.

  • Nota (8)

    Attaváda, la herejía de la creencia en el Alma o, mejor dicho: en la separatividad del Alma o Yo, del YO Uno, Universal e Infinito.

  • Nota (9)

    El Tatwagyanee es el "conocedor" o el discernidor de los principios de la naturaleza y en el ser humano; y Atmagyanee es el conocedor de ATMAN o el YO UNO universal.

  • Nota (10)

    Kala Hamsa, el "Ave" o Cisne (véase número 11). El "Nada-Bindu Upanishad" (Rig Veda), traducido por la Sociedad Teosófica de Kumbakonam, dice: "La sílaba A se considera como la ala derecha, la U, la izquierda, la M, la cola y el Ardha-matra (medio metro), se dice que es su cabeza.

  • Nota (11)

    Entre los orientales, la Eternidad tiene otra significación de la que tiene con nosotros. Por lo general representa los 100 años o "edad" de Brahma, la duración de un Kalpa o un periodo de 4.320.000.000 años. *

    [* El original tiene estas cifras, sin embargo una edad de Brahma es: 31,040,000,000,000. (N.d.T) ]

  • Nota (12)

    El mismo "Nada Bindu" dice: "Un Yogui que monta el Hamsa (contemplando así el Aum), es impermeable a la influencia Kármica o a las multitudes de pecados."

  • Nota (13)

    Abandona tu vida de personalidad física si quieres vivir en el espíritu.

  • Nota (14)

    Los tres estados de conciencia que son: Jagrat, vigilia; Swapna, sueño; y Sushupti, sueño profundo. Estas tres condiciones del Yogui conducen a la cuarta o:

  • Nota (15)

    Turya, el estado que trasciende el de sueño sin ensueños, es el estado superior a todos, siendo de alta conciencia espiritual.

  • Nota (16)

    Algunos místicos sánscritos localizan siete planos del ser, los siete lokas o mundos espirituales dentro del cuerpo de Kala Hamsa, el Cisne que trasciende Espacio y Tiempo, que se convierte en el Cisne en el Tiempo, cuando se vuelve Brahma, en lugar de Brhama (neutro).

  • Nota (17)

    Sólo el Mundo fenomenal de los Sentidos y de la conciencia terrena.

  • Nota (18)

    La región astral, el Mundo Psíquico de las percepciones suprasensoriales y de las visiones engañosas, el mundo de los médiums. Es la gran "Serpiente Astral" de Eliphas Levi. Ninguna flor de estas regiones se ha traído a la tierra sin su serpiente enroscada alrededor del tallo. Es el mundo de la Gran Ilusión.

  • Nota (19)

    La región de la Conciencia Espiritual plena, más allá de la cual no hay peligro para quien la ha alcanzado.

  • Nota (20)

    Se le llama Padre gurú o Maestro al iniciado que, a través del Conocimiento que comunica a su discípulo, lo conduce a su nacimiento espiritual o segundo nacimiento.

  • Nota (21)

    Agnyana es la ignorancia o no-sabiduría, el opuesto del "Conocimiento", gnyana. [Jnana]

  • Nota (22)

    En las religiones exotéricas, Mara es un demonio, un Asura, pero en la filosofía esotérica es la tentación personificada a través de los vicios humanos y cuya traducción literal es: "lo que mata" al Alma. Se le representa como un Rey (de los Maras) con una corona en la cual brilla una joya de tal lustre que ciega a quienes la miran. Por supuesto: este brillo representa la fascinación que el vicio ejerce sobre ciertas naturalezas.

  • Nota (23) y Nota (23a)

    La cámara interna del Corazón, que en sánscrito se le llama Brahma poori. El "poder ígneo" es Kundalini.

  • Nota (24)

    El "Poder" y la "Madre del Mundo" son nombres dados a Kundalini, uno de los "poderes místicos del Yogui". Es Buddhi, considerado como principio activo en lugar de pasivo (como lo es generalmente, cuando se le considera sólo un vehículo o estuche del Espíritu Supremo, ATMA). Es una fuerza electro-espiritual, un poder creador que, cuando se despierta a la acción, puede crear o matar con la misma facilidad.

  • Nota (25)

    Keshara o "paseante del cielo" o "el que va al cielo." Como se encuentra explicado en el sexto Adhyaya, el principal de las obras místicas, "El Dhyaneswari", el cuerpo del Yogui se vuelve como formado de viento; como "una nube de la cual han nacido los miembros", después de que "el Yogui observa las cosas más allá de los mares y de las estrellas; oye el lenguaje de los Devas y lo entiende, percibiendo lo que acontece en la mente de una hormiga."

  • Nota (26)

    Vina es un instrumento de cuerda indo, análogo al laúd.

  • Nota (27)

    Los seis principios; se refiere a cuando la personalidad inferior queda destruida y la individualidad interna se sumerge y se pierde en el Séptimo o Espíritu.

  • Nota (28)

    El discípulo es uno con Brahma o ATMAN.

  • Nota (29)

    La forma astral producida por el principio Kámico, el Kama rupa o cuerpo del deseo.

  • Nota (30)

    Manasa rupa. El primero se refiere al Yo astral o personal; el segundo, a la individualidad, o el Ego reencarnante, cuya conciencia, en nuestro plano o Manas inferior, debe ser paralizada.

  • Nota (31)

    A Kundalini se le llama poder "Serpentino" o anular a causa de su funcionamiento o progreso en espiral en el cuerpo del asceta que desarrolla tal poder en sí mismo. Es un poder oculto eléctrico e ígneo o Fohático, la gran fuerza prístina que está a la base de toda materia orgánica e inorgánica.

  • Nota (32)

    Todas las Obras Místicas mencionan este "Sendero". Como dice Krishna en el "Dhyaneswari": "Cuando se ha observado este Sendero [...] ya sea que uno se dirija a las flores de oriente o a las cámaras de occidente, sin moverse, Oh tú arquero, así es como se viaja a lo largo de este camino. En este sendero, a dondequiera que uno quiera ir, uno mismo se convierte en ese lugar. " "Eres el Sendero", se le dice al adepto gurú y este último lo repite al discípulo después de la iniciación. "Soy el Camino y la Vida", dice otro Maestro.

  • Nota (33)

    El Adeptado, "la flor de Bodhisattva".

  • Nota (34)

    Tanha, "la voluntad de vivir", el temor a la muerte y el amor a la vida, la fuerza o energía que causa los renacimientos.

  • Nota (35)

    Estos sonidos místicos o la melodía que el asceta oye al comienzo del ciclo de meditación y que los Yoguis llaman Anáhad-shabad.

  • Nota (36)

    Esto quiere decir que en el sexto estadio de desarrollo, que en el sistema oculto es Dháraná, se debe "matar" o paralizar, en este plano, a todo sentido como facultad individual; pasando dentro y sumiéndose en el Séptimo sentido, el más espiritual.

  • Nota (37)

    [La concentración intensa.] Véase número 3 arriba.

  • Nota (38)

    Toda etapa de desarrollo en Raja Yoga está simbolizada por una figura geométrica. En este caso, se trata del Triángulo sagrado y antecede a Dháraná. El A es el signo de los chelas elevados, mientras otro tipo de triángulo es el de los altos Iniciados. Este símbolo: "I", acerca del cual habla Buddha, usándolo como símbolo de la forma encarnada de Tathagata, cuando se ha liberado de los tres métodos de Prajna. Una vez pasadas las etapas preliminares e inferiores, el discípulo ya no ve el A, sino la abreviación, el Septenario completo. Aquí no se presenta su verdadera forma porque casi seguramente se adueñarían de ella algunos charlatanes, profanando su uso para propósitos fraudulentos.

  • Nota (39)

    La estrella que brilla encima de la cabeza es la "estrella de la iniciación". La señal de casta de los Saivas o los devotos de la secta de Siva, el gran patrón de los Yoguis. Es una mancha negra redonda, el símbolo del Sol ahora, quizá, en la antigüedad, era la estrella de la iniciación en Ocultismo.

  • Nota (40)

    La base (upadhi) de la "LLAMA" eternamente inalcanzable, mientras que el asceta está en esta vida.

  • Nota (41)

    Dhyána es la penúltima etapa en esta Tierra, a menos que uno se convierta en un MAHATMA completo. Como ya dijimos, en este estado, el Raja Yogui está aún espiritualmente consciente del Yo y de la operación de sus principios superiores. Un paso ulterior y se encontrará en el plano más allá del Séptimo (o cuarto, según ciertas escuelas). Estas, después de la práctica Pratyéhara, una disciplina preliminar para controlar la mente y los pensamientos propios, incluyen a Dhasena, Dhyana y Samadhi, englobando las tres con el nombre genérico de SANNYAMA. [Pratyahara]

  • Nota (42)

    Samadhi es el estado en el cual el asceta pierde la conciencia de cada individualidad, incluso la propia. Se convierte en el TODO.

  • Nota (43)

    Los "cuatro modos de verdad" son, en el buddhismo del norte: Ku, "sufrimiento o miseria"; Tu, el acopio de las tentaciones; Mu, "su destrucción" y Tau, el "sendero". Los "cinco obstáculos" son el conocimiento de la miseria, la verdad acerca de la debilidad humana, los refrenamientos penosos y la necesidad absoluta de separación de todos los enlaces de las pasiones y hasta de los deseos. "El Sendero de Salvación" es el último.

  • Nota (44)

    En el portal de la "asamblea" está el Rey de los Maras, Mahat Mara, tratando de cegar al candidato por medio de la brillantez de su "Joya."

  • Nota (45)

    Este es el cuarto "Sendero" de los cinco senderos de renacimiento, que conducen y catapultan a todos los seres humanos en estados perpetuos de pena y goce. Estos "senderos" son sólo subdivisiones del Sendero Uno seguido por el Karma.

 

[ fin fragmento 1 ]

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